16/2/18

Fobia

Estoy cansada de relacionarme con personas tóxicas, de estar rodeada de todas ellas día a día, de no encajar en sociedad porque siempre he sido un poco más extraña.
Estoy cansada de tener que fingir una sonrisa en mi rostro cuando lo único que deseo es desaparecer  o arroparme bajo las sábanas donde nadie pueda encontrarme.
Estoy cansada de tratar de llevarme siempre bien con las personas, de que me rechacen cuando intento ser amable.
Estoy cansada de trabajar en un lugar donde me siento atrapada, donde me encuentro rodeada de gente mas no de compañía, pues cuando estoy ahí me siento más sola de lo que en realidad estoy.
Estoy cansada de tener que fingir que aún me sigue interesando relacionarme con la gente, de tener que mostrarme abierta cuando ya lo único que deseo es cerrar todas mis puertas y quedarme en mí misma.
Me he dado cuenta de que generalmente las personas son egoístas, no les importas realmente y les alegra cada una de tus desgracias. Es como si tuvieran algo de malicia en ellos.
Nunca podré entender al ser humano, ese ser tan complejo, tan voluble, tan corrompible, tan impuro.
Nunca podré entender al ser humano como tal porque siempre hay una batalla entre lo que siente, lo que piensa y lo que realmente hace, y los más débiles son siempre los que ceden a sus más bajos instintos, como aquellos que me lastimaron en un pasado.
Nunca podré entender porque soy tan diferente al resto, porqué me cuesta tanto "encajar" en una sociedad en la cual nunca he tenido un sentido de pertenencia, más que dentro de lo que me apasiona hacer, como lo es el arte y al lado de mis pocos seres queridos. Quisiera vivir toda mi vida del arte, pero desgraciadamente vivimos en un mundo tan descolocado, tan frío y material en el que el arte es difícil de apreciar y siempre se requieren de esas llamadas "palancas" para poder sobresalir y obtener a cambio una calidad de vida aceptable en base a ello, y sé que es posible pero son oportunidades de uno en un millón...
Estoy cansada de este mundo en el que lo único que importa es como te ves, cuanto dinero tienes y que tan popular eres...
Ya me cansé de buscar ser parte de la sociedad, de tratar de tener amigas, porque siempre es con las mujeres con quienes batallo más, y quién lo diría, me rodeo de ellas a diario y trabajo con ellas a diario. No es raro que me rechacen, pues nunca he sido parte de esos grupitos de amigas que siempre estan en la escuela, el trabajo o a donde sea que vaya, porque una vez que me uno algo sale mal.
Ya me canse de intentarlo, simplemente. Ya estoy fastidiada del mundo entero y su gente. A veces hasta he pensado en que existe una clase de seres que estamos condenados a estar solos el resto de nuestras vidas. Y claro, sé que tengo amigos y también tengo pareja, pero, mis amigos los cuento con menos de 5 dedos y cada vez los veo poco menos y pese a ello, sigo siendo un ser social porque soy una persona y por ello me gustaría poder relacionarme bien con los demás pero cada vez me canso más de ello, porque no encuentro un modus operandis que sea el correcto, aunque siempre sea amigable... Hay personas a las que simplemente no puedo gustarles.
Es curioso que a pesar de que me rodeo de muy pocas personas a las que amo, no me siento sola, ello me hace apreciarlos cada día más, y cuando no están cerca, admito que  también me gusta la soledad (aunque no perpetua claro está, por eso escribo todo esto), pero cuando estoy conmigo misma aprecio cada momento y me ayuda a sanar... Realmente no sé si esto podría complicarme una vida en matrimonio. Amo a mi pareja, la adoro, es el hombre de mi vida, lo juro, pero podrá él acaso soportar este tipo de características mías y darme uno o dos días sólo para mí de vez en cuando al momento de que decidamos formalizar nuestra relación? Quisiera saber la respuesta, pues a veces pienso que, una persona como yo es demasiado compleja para ser entendida.
No entiendo lo qué está mal con las personas, he analizado mis actos y mi trato con los demás y realmente creo que me gustaría poder relacionarme con alguien que se comporte del mismo modo que yo, aunque menos nervioso, pues sería alguien fácil de tratar, ya que cuando las personas se acercan a mí me he mostrado siempre abierta, pero... En estos momentos me encuentro padeciendo de una fobia o una ansiedad social que está comenzando a afectarme hasta en mi rendimiento laboral y mi estado de animo pues ya me aterra trabajar con gente, porque no puedo relacionarme correctamente con ella, porque lo intento y de algún modo soy rechazada o sale mal. Eso me lleva a pensar en dos cosas, que me rodeo de personas tóxicas, difíciles de tratar y esto afecta enormemente mi forma tímida de ser o algo está mal conmigo, pues si antes me era un poco difícil abrirme a las personas, ahora me es practicamente imposible. Ya no quiero que ellos conozcan más de mí, pues ya intenté abrirme y desgraciadamente, lo hice con las personas equivocadas y esto me ha repercutido muchísimo. Ahora mismo no tengo ni ganas de ver o hablar con las personas que quiero y estimo, me siento perdida, estoy tan cansada... 
Claramente sé que necesito ayuda, pero sobre todo, necesito mucho de mí misma en estos momentos. No quiero vivir de este modo ni con miedo a relacionarme con las personas, es terrible... De verdad quisiera poder hacerlo, pero el ambiente en el que me encuentro ahora mismo me lo complica más todo. He pensado en renunciar pero de qué me serviría hacerlo si el mundo está lleno de personas así? No puedo pasar mi vida huyendo, no puedo cambiarlos a ellos, ni ellos a mí y no puedo tomar control sobre la situación... Necesito ser más fuerte y menos hipersensible con la toxicidad de las personas. Necesito volver a encontrarme a mi misma y hallar también el modo de que todo esto pare ya de afectarme porque he pasado de ser una persona tímida a tener una fobia social. Necesito ver todas y cada una de mis debilidades y convertirlas en fortalezas, necesito dejar ya de tener tanto miedo...


Necesito ayuda.

15/2/18

Una bala



Una bala por las sienes para matar en cuestión de un segundo el dolor que emana dentro y de paso algo más que eso. 
Una bala rápida para quitar el frío de los pensamientos, para arroparlos con su metal caliente y fundirlos hasta desaparecer eternamente.
Una bala para adormecer el llanto, para apagar los ojos y hundirse en el silencio perpetuo.
Una bala para olvidar, para anestesiar, para curar, para matar...

Una bala...

Tan sólo basta una simple bala.

25/1/18

El poeta y la musa


Él es un simple soñador,
un poeta de ilusiones
y yo la musa de la cual relata
en sus poemas más dulces y más bellos,
mismos que nacen en medio del silencio
cuando él me acompaña a pasar mis noches de desvelo,
 mirando el claro de la luna brillar frente al espejo
 mientras se derraman las lágrimas opacas de la noche
misma en la que jugamos a mirarnos y a cazar estrellas
 con sólo la punta de nuestros dedos.

23/1/18

10 de Diciembre del 2017, "Hasta siempre amigo"

Aún recuerdo esa fría madrugada en la que decidiste que ya era momento de marcharte de este mundo material y del sufrimiento de tu enfermedad, te entregaste al vacío bajo un estado casi inconsciente en el que tuve que dejarte partir mientras sostenía tu frágil cuerpo entre mis manos y sollozaba que no te fueras. Aún me mirabas con esos ojitos tan compasivos y llenos de amor que tenías cuando me dabas alguna muestra de cariño, como intentando consolarme mientras yo me hundía en medio de la impotencia.
Me dolió tanto verte partir que todavía hoy me aguanto las lágrimas cuando me acuerdo de ti. Fue una noche llena de desconsuelo y tristeza, la hora más larga de mi vida.

Fuiste más que una simple mascota, tú fuiste mi familia, mi amigo y me diste tantos momentos tan bonitos que atesoro desde el primer día. Contigo tuve el lazo más fuerte y más bonito que nunca tuve con ningún otro animal, pues tú eras mi confidente, mi compañero de batalla, un ser tan pequeñito que ocupó una gran parte de mi corazón.
Ni siquiera mostraste resistencia alguna cuando tenía que inyectarte, no me lastimaste aunque podías hacerlo, pues sabías que no lo hacía para dañarte de ningún modo. Hice todo lo que pude para tratar de ayudarte, aunque al final supe que no fue suficiente...

Extraño tanto llegar a casa y verte feliz esperándome, dando vueltas de alegría porque sabías que iría a ti para tomarte en brazos y mimarte, y a ti te gustaba tanto que lo hiciera. A veces hasta imagino que sigues aquí, sabiendo que no es más así.
No sabes lo triste que me siento al mirar todas tus fotos, al acordarme de todas las cosas tontas y divertidas que hacías, porque siempre me dabas motivos para reír, y aún hoy lo hago, aunque con algo de nostalgia.
Quiero que sepas que no habrá nunca otro ser que ocupe del mismo modo tu lugar, porque tú siempre fuiste y serás único en tu especie.
Te agradezco mucho por todos los momentos felices y divertidos que me diste a tu lado durante esos 5 años, por soportar conmigo ese par de mudanzas que tanto nos incomodaron, por estar cerca cuando más sola me sentía, por darme siempre tu más sincero afecto. Aprecio cada instante que pude vivir contigo, me enseñaste que el amor hacia otro ser vivo va mucho mas allá de lo que creía, me diste tantos recuerdos tan divinos que nunca podré olvidar.

Tengo fe en que ahora estás en un lugar mejor, donde nada te duele, donde nada te falta y tienes todas tus comidas favoritas y el amor que tanto necesitas, porque sé que si sólo de amor uno viviera, tú habrías permanecido aquí eternamente.

Por siempre te llevaré en mi corazón.

 Hasta siempre amigo.






18/1/18

Canibal

Al hombre con tez de vampiro y ojos de demonio
se le tiñeron de carmín los labios
con ese distinguible sabor a cobre en la boca,
deseando haberlo soñado todo,
sin embargo, ya era tarde;
 Se había convertido en un asesino,
uno especialmente canibal
y con una sed interminable de sangre humana.
Issei, Issei, le llaman el canibal japonés.

3/1/18

De vuelta en los laberintos



La serpiente gris ha vuelto por mí, 
me arrastra hasta los viejos laberintos de sal 
y me aplasta con su cuerpo pesado. 
No veo una salida.
Las flores del camino 
son lo único que me invita a seguir buscando, 
pero una vez marchitas sé que ya nada me quedará.

27/12/17

Un poco humana



Me bañé en humanidad,
tan sólo para poder estar junto a ti.
Me arranqué las alas,
 me hice un poco humana.

Besos sabor a miel



Llevas mi prosa escrita hasta en la piel, 
desdibujada con besos tibios sabor a miel.

17/12/17

Contigo me perdí



Tratando de encontrarte en medio del laberinto que se forma en tus pupilas y el aroma dulce que despide tu perfume, sin más remedio yo me perdí...
Tienes esos ojos que me invitan a mirarlos y querer leerlos, como si cada mirada tuya fuera un poema.
Eres un sueño dormido que me visita a la luz de la noche, cuando la distancia nos separa y me susurras al oído tus secretos ocultos que antes me parecían nada más que un misterio.
Tienes esa aura que me invita a querer tocarla y sin embargo, no me atrevo a rozarte ni con la punta de mis dedos. Eres una musa a la que no puedo acercarme más allá de un suspiro o al calor de tu aliento.
Musa cruel que me obliga a mirarla sin poder acariciarla, veo en tus ojos el reflejo de todos nuestros momentos silenciados por un enorme mar de lamentos.

14/12/17

Mi reloj a deshoras

... Sí me lo preguntas, soy un reloj a deshoras porque dada la ironía, yo llegué a tu vida en un destiempo tan a tiempo, que de llegar antes lo hice después, en el momento justo, en el instante exacto en que los dos nos encontrábamos sin otro reloj al cual adecuar nuestras horas azules, nuestras manecillas y estos engranes que no encajaban con ningún otro.

6/12/17

Olaya



El cielo llora desesperado en memoria a tu ausencia. Mil veces me juraste que regresarías, me dijiste que caminaríamos juntas de nuevo sobre las hojas secas que caían en otoño entre tu jardín y la ciudad entera. Me prometiste que regresarías, que no me abandonarías nunca, pero te tuviste que marchar, perdiste la dura batalla y yo no pude ni regalarte un último adiós.
Vi de tus ojos una lágrima esparcirse por tus mejillas y me abrazaste fuerte, pero me juraste volver a verme...
Es ahora que entiendo por qué me dijiste que mirara a la luna cada vez que te extrañara pero creo que ya perdí la cuenta de cuántas lunas he admirado cada noche que paso en tu ausencia. Te extraño cada día y desearía poder volver a verte una vez más, al menos para esta vez poder despedirme apropiadamente...



Mi querida Olaya, por siempre te llevaré en mi corazón. No te olvido.

20/9/17

La rosa y la moraleja

Había una vez una rosa muy distinta a la mayoría, con pétalos más grandes y con un color tan hermoso y tan único que parecía pintada por el artista más excéntrico. Esta rosa añoraba cada día que la lluvia, aquella dama que siempre llegaba sin avisar alguna vez la visitara pues la rosa vivía al lado de una colina en la que ni el sol ni la lluvia alcanzaban a llegar. Sin embargo, esto hacía tan especial a la rosa pues no necesitaba del sol o del agua para crecer y sobrevivir, pero todas sus amigas comunes y corrientes que eran otras rosas y flores siempre le contaban lo maravilloso que era recibir la luz del sol y el agua de la lluvia. La hacían sentir como una pobre rosa a la que estos bienes de la naturaleza no acudían.
Cada día de lluvia, sus amigas bailaban con la brisa y se reían, mientras la rosa las miraba a la distancia envidiándolas de ser tan terriblemente comunes y corrientes. La rosa añoraba tanto sentir las gotas de la lluvia y el calor del sol, que ideó un plan que consistía en mover sus raíces poco a poco hacia donde estaban sus amigas pues sólo así podría tomar el sol y la lluvia con ellas y ser una rosa más del montón. Fue así como cada día movía un poco sus raíces hasta que por fin se acercó lo suficiente al resto de las rosas y por fin sintió el calor del sol, sentía como sus pétalos y hojas absorvían la luz solar y al llegar el invierno se quedó dormida al igual que el resto de las flores. Todas se encerraron en sus pétalos y de vez en cuando la rosa despertaba añorando ver la lluvia llegar pero nada sucedía. La rosa esperó durante semanas la visita de la lluvia hasta que una noche por fin se avecinó una tormenta y arrasó con la calma. La rosa despertó y se tambaleó asustada mientras sus amigas aun permanecían profundamente dormidas. La rosa abrió sus pétalos y la lluvia los golpeaba fuertemente haciéndolos caer de par en par. La rosa lloraba y se preguntaba porqué sus amigas no despertaban y permanecían tan quietas. A la mañana siguiente, todas las rosas despertaron y se estiraron abriendo sus pétalos para recibir el sol del amanecer. La rosa aun lloraba y decidió regresar a su antigua habitat, al lado de la colina, donde esta al tener una forma tan extraña le cubría de todos los males de la naturaleza. Poco a poco y con casi ninguna fuerza fue acercándose de nuevo a la colina y cuando por fin llegó se quedó dormida hasta que la primavera volvió. La rosa se despertó y se dio cuenta de que sus pétalos habían vuelto a crecer, sus amigas también se veían bien, a pesar de las tormentas pasadas. Fue entonces que la rosa cayó en cuenta de que no podía ser igual a las demás pues ella había nacido con otras cualidades y que era mejor no intentar ser como las demás, entonces aceptó su realidad y decidió nunca más moverse de la colina. Con el tiempo, otras rosas tan bellas y distintas como ella comenzaron a nacer y a habitar al lado suyo, haciendola sentir menos sola y más feliz al sentir que había otras como ella que podían entenderla del mismo modo. Fue así como esta rosa comprendió que ser distinta a la mayoría era lo que la hacía tan especial y jamás deseó de nuevo ser igual a las demás, fin.

23/8/17

Tres pobres diablos

Papá traía consigo este demonio cargando desde muy dentro, él no lo sabía pero mamá sí. Papá pensaba que lo que hacía estaba bien, que era normal en un chico de su edad. Papá tuvo tres hijos a los cuales sin querer también maldijo, dándoles a cada uno un demonio distinto, a la menor le dio el más insaciable, al mayor el más enfermo y a la del medio el más desenfrenado. Papá e hijos lo veían tan normal, acostumbrados a domesticar sus demonios internos, sin embargo en la hija del medio había un ángel y un demonio a su vez, vaya dualidad, luchando constantemente entre lo que debía ser y lo que no, pues durante toda su niñez su demonio fue quien siempre gobernó. Pobre niña corrompida, rota y solitaria, sabía que lo que hacía estaba mal, pues su ángel interior siempre se lo decía, hasta que un día decidió silenciar a su demonio y sólo dejarlo salir con el indicado.
Y de los otros dos ya es otra historia, la menor insatisfecha jamás ocultó a su demonio interior, pues pasaba a presumirlo de ser posible, y el mayor, bueno, le ha ido mal con los placeres baratos, sin embargo aun espera a que alguien más lo acepte con su demonio y lo tome tal cual es. Y del padre ni se diga, el demonio mayor, qué más te puedo decir si engendró a tres pobres diablos esclavos de sus propios instintos...

31/7/17

Ángel



Escuché tu voz en mi interior tintineando como una campana, pidiéndome que te acogiera entre mis brazos, que te limpiara esas lágrimas derramadas. Escuché tu timbre que como el tono de un ángel me llamaba a seguirlo de ida y vuelta al cielo y el infierno. Te sentí ardiendo tan dentro de mi ser que cuando por fin pude darme cuenta, tú ya estabas en mí, rasgando las paredes de mi interior, pidiéndome que te dejara salir, pero no puedo, pues tú ya estás tan dentro de mí, resguardado aquí entre este mar de sentimientos y cerca de todo lo que más quiero.
Eres el ángel que cuida de mí cuando me siento lejos, eres el guardián que vela entre mis sueños y me abraza por las madrugadas cuando mi corazón se entristece. No quiero dejarte salir de este corazón necio, no quiero dejarte escapar. Tienes unas alas tan hermosas, déjame tocarlas, déjame sentirte, quiero tenerte siempre. Yo soy tuya, irremediablemente tuya, mi dulce ángel que me llena de ternura, mi luz en medio de la gran penumbra...

11/7/17

Envidio


Envidio las sábanas que tocan tan de cerca todo tu cuerpo, envidio el viento que enmaraña todo tu pelo,  envidio la madrugada que te acompaña en medio del insomnio y yo que me muero por dormir para poder soñar y verte una vez más.