17/3/12

La extraña del símbolo de la Impaciencia.


Un reloj que da vueltas,
Una araña roja que desciende desde los techos agujerados
Que desmantela sola a sus sueños de telaraña con furia y pudor,
Que se alimenta de los restos aún vivos de su cuerpo material,
nutriendose de solo rabia y coraje,
deshaciendose desde el interior de cada una de sus entrañas...
Araña ermitaña...
de locura incesante, de impaciencia debastante.
Un corazón que late sin ritmo,
que bombea sentimientos de amor
y conmociones sin destino,
que se siente como un segundero a medio romper,
que circula el tiempo y a su lentitud bajo un presente inexistente.
Una sombra que danza con su propio ego,
una sonrisa que se esconde en medio de un ser sincero,
Y danzan hoy la araña y la sombra al compaz de su silencio...
Sin ningún sonido, sin ninguna melodía,
tan solo ellos y su orgullo sordo-mudo.
Un par de orejas que se cubrieron
de mentiras y de cerilla semi- humana,
Un par de labios que se humedecieron
 con el sabor de un ultimo beso antes del oscurecer...
Y todo ya es tan surreal,
Y yo, tan solo soy un ser viviendo en medio del cosmos
una vida tan irreal y que a su vez, se siente tan normal.
Irreal,
 ¡esa es la palabra que he querido todo este tiempo pronunciar!
 lo escencial para mí, ahora se hizo invisible a la luz de mis ojos,
se separo de mi tacto en medio de las distancias
y se convirtió en un paisaje de oasis y carreteras.
Veo imagenes pasar, pero tan solo me siento a esperar,
no me atrevo a detenerlas pero tampoco a observarlas de más,
tan solo me recuesto para mi mente por fin descansar.
Una mordida de araña me arrancó un pedazo del alma,
un pedazo vida, un pedazo de mí.
Una mordida de araña, me volvió una simple extraña,
una extraña olvidadiza que te ve pasar
 bajo los reflejos de su débil memoria,
que te espera siempre sentada sobre el mismo lugar,
que te observa mientras te vas y luego regresas.
Soy tan solo un ser extraño ahora inconsciente de la realidad,
que se quedó dormida entre los manojos
de sus sueños y viajes mentales
Que a diario alimenta de deseos y desvelos;
De deseos desvelantes que, hoy para su interior,
son tan ciegos y mutantes..
Fragiles pero a su vez determinantes.
Tan solo ella y su espíritu durmiente
son la llamada del simbolo de la impaciencia,
nada más que eso,
tan solo una extraña desesperada por tanto esperar,
que se ve a sí, como "el tiempo detenido",
que se  quedó estancado entre los resagos de la eternidad
Que cada segundo se vuelve una escalera en espiral
que la obliga a subir y bajar indetenidas veces,
Devorandola... Absorviendola...
Volviendola tan perdidamente impaciente.

1 comentario:

  1. De donde sacas tanta inspiración?
    Me mola como escribes ..
    (David)

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