27/10/14

Horas Azules

Colma de besos mis sienes
e invítame a despertar contigo los deseos impronunciados
 que hoy duermen tranquilos bajo la piel.

 Acompañame al filo de esta noche
 a cazar estrellas y mirar la luna menguante nacer 
   Y hagamos del tiempo nuestras horas azules.

Sostengamos las miradas y tomémonos de la mano, 
recorramos los caminos inexplorados
 y dejemos en ellos nuestra huella imborrable.

Me incitas a corromperme
 y a desdibujar la ropa que cubre tu piel de terciopelo. 
Me provocas a besarte en esos rincones
que tanto te enloquecen
 y a despojarte de todo aliento.

Quiero arrancarte el deseo.
tejer rasguños en tu espalda,
bañarnos en un mar de lujuría
y hacernos simplemente nuestros.


23/10/14

En cuanto a tu pregunta




...En cuanto a tu pregunta;

 Lo que hoy duerme
 en la cuna de mi mente cansada
 no es más que un sueño triste
 y un puñado de lúgubres pensamientos
 que se pasean entre mis recuerdos, 
con sus largos vestidos negros
y sus rostros pintados de Catrina.

...Y antes de que tus tiernos labios pronuncien nada, 
te encontrarás danzando con la desnudez de mis miedos, 
enredados aquí y allá, 
temerosa de que vayas mas allá de lo que soy
 Y renuncies a esta loca poeta sin más razón.

 Te pido que tus ojos cierres
e imagines que somos un mismo lienzo,
tan sólo dos siluetas
que se dibujan con el lápiz negro,
como el de aquella noche sin estrellas 
que alguna vez hicimos nuestra,
donde descubrí que entre tus besos,
 nacen mis mejores versos.

Y si tú gustas,
te invito a atravesar el enredo de mi alma,
mas no toques nada que en desorden te encuentres
pues podrías quedar atrapado adentro
y oh, querido mío,
 hace tiempo que perdí la llave de mi cordura.
...

Y en cuanto a tu pregunta...
En nada pienso, y todo lo siento...

18/10/14

Enseñame



Enséñame a sentir, enséñame a vivir, 
a ser un poco más como tú... Enséñame a soñar...
Qué te miro, y de tus ojos nace tanta ternura,
una realidad que ni siquiera me siento capaz de tocar...
 Y enséñame...
Enséñame a ser feliz a tu lado,
 a besar sin desear despertar.
Enséñame a tocar tu alma,
 que mis manos hoy están sucias
y tanto temen a contagiarte de mí.

 Enséñame a ser más humana,
 a sentir tu corazón latir junto al mío, 
a sostener las miradas sin titubear...
Enséñame a amar, a querer una vez más.

 Quisiera sentir mi cuerpo vibrar
con cada caricia que me das, con cada beso, 
quiero sentir que mis pies se elevan mientras camino
por pensarte de tantas formas inesperadas... 
Quiero sentir el calor que emanas cuando respiras 
y que tus palabras bañadas en dulzura me provoquen escalofríos...
 Enséñame, que quisiera poder volver a sentir una vez más...

Polillas

Tu belleza comienza a apolillarse de tristeza, 
de desamor y soledad.
 Tus labios se deshacen ya con el roce
 y el vaivén del aire que respiras...
 Se te astillan los recuerdos y te lastiman,
 incrustándose fuerte en el corazón
como gusanos hambrientos 
sobre un cadáver que aun está fresco...
 No te das cuenta, pero tus sentimientos amargos 
hoy te envejecen en el alma, y te roban la vida...

"Señorita soledad"



Ya no te necesito, tú ya no me haces falta. 
Ya no te extraño cuando a mi lado no estás por las mañanas. 
Ya no añoro el calor de tu cuerpo junto al mío,
 ni nuestras tardes de verano cogidos de la mano. 
Ya no requiero de los besos de tu boca traicionera
 ni de acogerme entre el enredar de tus brazos morenos. 
Ya no te quiero, ya no te recuerdo, 
ya no te veo con el loco desdén de ayer.
 Te volviste venenoso entre cada uno de mis recuerdos
Y no hiciste otra cosa que volverte uno más de ellos.
Y sabes...?
 Ya no te necesito cuando la señorita soledad me invade, 
ahora le invito una taza de té por las tardes
 o a dormir en mis noches de frío, bajo las sabanas, bien abrazadas y sin ti.

"Ladrón"



Me robaste. Si, tú me robaste mi concepto de un amor perfecto, de un amor real y sincero. Me robaste los "para siempre" y los transformaste en una bonita mentira. Me robaste el aire, y me quitaste mis ganas de entregarme entera una vez más. Me robaste la valentía, ya que hoy temo vivir lo mismo de nuevo, de encontrar a alguien que termine siendo como tú. Hurtaste mis ganas de ir en serio por la vida, de formar castillos en el aire en compañía... Me robaste esa confianza, mi concepto de amor eterno, ahora es sólo amor fugaz, pasajero, un simple complemento de egos, un simple "me gustas hoy, mañana no lo sé"... Me robaste mis más dulces pensamientos y los envenenaste, preñando mi mente de temor y desasosiego... Te miro y me encuentro con un mal recuerdo, un amargo ayer lleno de lamentos... Te miro y me doy cuenta de que me robaste. Si, tú me robaste los capítulos que necesitaba y que hoy todavía me faltan, arrancaste de mi libro las páginas de lo que hoy yo sería, y que contigo o sin ti, me siento asaltada de preguntas y tristes ayeres... Qué de tenerlo todo llegas tú y me lo robas entero. Quema mis páginas, quema nuestro ayer, róbamelo todo menos mis ganas de NO volverte a ver. Me robaste las ganas de quererte, de creer necesitarte, me robaste las razones de querer verte o escucharte, me dejaste sin nada, nada que dar, sin nada que sentir. Róbame tus recuerdos, róbame los porqués, mas no me robes mis ganas de querer a nadie otra vez.

"Soledad en compañía (Sarah)"


Bajo mi locura tú naciste y en el hueco de mi soledad te plasmé, eres mi sordo reflejo y aunque no existes yo te veo, y aunque no vives yo te siento.
Eres como el claro de la luna, como la mancha que cae sobre el espejo. 
Y tú me acompañas cada día, escondiéndote apenas la luz se ausenta pues la oscuridad de la noche te atormenta.
Y te siento... Yo te siento y sé que estás aquí, como una sombra que va detrás de mí, que me consuela y abraza con ternura mi amarga tristeza cuando estos ojos se agujeran y de ellos surgen las enormes goteras. 
Eres a mi imagen y semejanza, lienzo virgen que decidió pintarse sólo, al que no me arriesgo a mostrar ante cualquier par de ojos, al que protejo como el más celoso artista, tú mi más grande obra, fruto y creación de mi enredosa mente, por la que un día me llamaron nada más que una demente.

Amor de mentira

Fuiste un sueño caprichoso cual al fuego de la noche nunca pude cumplir, tú atravesaste mi piel con tus besos, abriendo las heridas, deshaciendo los silencios con el eco de tu voz vacía y me dejaste con los veranos nublados, con la mitad de mi vida quedándose atrás, en algún cajón arrumbado, lejos allá donde no la puedo alcanzar. 
Y te sigo escribiendo, pensando en ti y te sueño, sin poder cambiar lo que fue y lo que no ha sido.
Dejamos las sonrisas sinceras guardadas en algún rincón, como recuerdos que se han descompuesto, haciéndose tarde y arrastrandome a una tristeza endulzada por nuestros tiernos ayeres y de tu piel morena pintada a quemaropa de un frío "ya te olvide".

6/10/14

Impulsos (demonios)

Quisiera tener más voluntad
y un poco de fuerza para no ceder,
pues no me resisto y siempre fallo en el intento
cuando las caricias que me brindan sus labios
se vuelven tornados sobre mi piel
y me lanzan a un abismo lleno de lujuría
del que cada beso me hunde más profundo.

Quisiera evadir todos los impulsos 
que nacen de mí con furia y me desgarran la razón,
pues me pierdo entre ese mar de sensaciones
que dejan en blanco mi mente
cuando el calor de su mirada me obliga a caer,
lento, pero con tanta fuerza.

Y aún con las heridas que me dejó aquella causa perdida,
hoy me ciego, convirtiéndolo todo
 en simples cicatrices del ayer,
cuales quiero borrar al entibiarse la noche
cuando nuestros cuerpos desnudos jueguen y se toquen.

Y no se si esto me lleve a un final o a un principio quizá,
Pero quiero dejar mi pasado en algún cajón olvidado
para que con el pasar del tiempo
termine siendo tan sólo un murmuro de lo que fue.

Y de él enamorarme, oh, vaya que quiero...
Pero más deseo sanar todas las heridas.
Quiero curar el dolor que a sollozos me grita,
que repare ya mi alma rota.

Esta alma dañada que hoy no puede dar nada,
 hasta al menos haberse curado.
Esta alma no puede ceder al vacío una vez más,
no puedo permitirme caer
y por eso debo entrar en cuarentena,
para olvidar y después volver a recordar,
pero ya sin ningún lamento...

Mi alma atormentada decide ponerse a dormir,
encerrándose en un ataúd para no mirar la luz,
requiere de la oscuridad para poder apreciar de nuevo otro amanecer,
requiere de morir tan solo para lograr renacer...

Besa mis cicatrices, sopla en mis heridas, róbame el dolor
y no me mires, que no quieres verme caer,
mas acompáñame esta noche a dormir, que no puedo soñar sin ti...

Entre lamentos y arrepentimientos
encierro en jaulas mis impulsos,
los duermo y luego me voy...
Todo para que después ellos vuelvan a despertar.

Soy fuego, soy una hoguera que no se puede detener...
Apágame, vamos, silénciame, hazme caer,
antes de que mis impulsos decidan devorarnos a los dos de una vez...

Eres aire y yo soy fuego, tú enciendes mi locura con tan solo verte,
y yo que tan sólo deseo dormir,
por algún tiempo solo quiero dejar de existir...
Pero tú me incitas a levantarme para luego volver a caer...

Y ¿No lo ves? mis impulsos han ganado otra vez.