3/12/14

No tiene nombre.


Los restos de tu amarga ausencia
 siguen incrustados a mi piel,
que se quedó olvidada
 junto al frío del invierno
y las hojas marchitas del otoño.

Te fuiste con la niebla incesante
 que rodea los mares azules,
pero dejaste empañados
 a este par de ojos,
que se resisten a olvidar,
que se niegan a llorar.

Palabras fueron las que se llevó el viento,
Que con la milésima vuelta del reloj
Por fin pude rearticular.

Tus pasos siguen como huellas
Aquí en la arena,
Clavadas como agujas,
Firmadas por tu adiós.


Y en honor a tu ausencia,
Los recuerdos, ahora tan añejos,
Los declaro en el olvido,
Cual vaivén nostálgico
Me acompaña en el silencio.

No revivo los momentos
Pues no estarás mas en ellos,
Ni beso las prosas a blanco y negro
Que de tus labios jamás nacieron.

Me quedo con el amargo adiós
Que me invita a no volver,
Ni suplicar por los fantasmas
De lo que un día fuimos,
Que de muy vivos a muy muertos
Fuimos tan solo 'nuestros'.

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