7/12/14

Querida Olaya




Te confieso que no te olvido,
aún y cuando estás lejos.
Partiste al cielo o al más allá
antes de pronunciar un último adiós a mi nombre.
Pasaste a segundo plano, a mejor vida,
a otros mundos tan distintos...

...Y...
Te extraño, por que se que cuando unos me dejaron,
tu te habrías quedado. Cordial, siempre tan leal.
Te extraño, porque, como sabes, te he necesitado
y tu ausencia en mí, ha dejado su rastro encarnado.

Quisiera que me guardes un lugar a tu lado, 
para llegar hasta a ti,
para no perderme cuando sea mi momento, 
cuando llegue mi hora.

Quisiera poder leerte cada carta,
 cada poema o escrito que nunca te pude dar,
me encantaría poder verte o sentirte solo una vez más...

Y me consumo en rabia al pensar 
que ya encontraron una cura
a lo que tu le llamabas una enfermedad terminal,
una batalla tan fatal.
Tan tarde para ti, tan a tiempo para algunos otros.

Me habría gustado tenerte durante cada guerra de mi vida,
Que me sostuvieras entre tus brazos
y escuchar tu dulce voz añejada por los años...

Cada vez que miro a la luna, te recuerdo,
porque se que estás ahí, como alguna vez lo dijiste.

Inmaculo tu recuerdo bajo la luz de las estrellas,
esperando que si existen otros planos, aún me sientas.

Te he soñado tantas veces como te he recordado,
que durante mis años de vida, no ha sido poco.

Guardo tu foto y la aprecio con nostalgia,
Al mirarte, linda, fuerte, eras alma valiente...
Te quiero y en el pecho, pese a mis enfermos latidos,
siempre te llevaré, siempre te recordaré.

Mi querida Olaya, siempre estarás en mi.






"Cada vez que me extrañes o estés triste, 

mira a la luna, porque yo también la estaré mirando
 y de algún modo, estaremos cerca otra vez".

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