8/9/14

Me haces mal

Me haces mal, porque no te tengo, porque tu boca ya no es mía, porque tus brazos ya no me envuelven durante mis noches de insomnio o en estos días de lluvia que jamás cesan.
Y me haces mal, porque esta vez te diste por vencido y volaste, más no sin antes dejarme con los recuerdos envenenados.

Me haces mal porque un día te tuve, o creí tenerte, me haces mal porque te amé más de lo que podía,
perdí el control y dejé que todo aquello que me hacías sentir me pusiera una venda sobre los ojos...
Me haces mal porque un día lo fuímos todo y hoy que somos nada me encuentro con sólo los recuerdos de un pasado que me prometía la eternidad.
Y me haces mal, porque un día, de pronto dejamos de ser lo que alguna vez fuimos, tan sólo nos convertimos en un par de extraños que solían conocerse tan bien...

Me dediqué a soñar con todo lo que pude tener a tu lado y aun después del daño, hoy no me arrepiento, porque alguna vez fui feliz a tu lado, y aunque ahora me duela, lejos de ti todo me sabe mucho mejor.
Debes saber, que de pronto ya no eramos el uno para el otro cuando las noches de besos y caricias se convirtieron en simples noches de dormir sin el otro y los días se transformaron en una punzante monotonía.
...Que te quize tanto no lo niego, que habría dado mi vida por ti, tampoco. Tú lo fuiste todo para mí pero hoy... Hoy ya no eres nada, tan sólo un simple recuerdo, alguien a quien yo solía conocer muy bien y que hoy ya no se ni quién es, ya no sé lo que se encuentra bajo la mascara que siempre llevas puesta.
Me han dicho que estás loco, que eres un idiota, que no vales la pena, y los días me pasan tan lento cuando te pienso, pero ya nada de esto importa, porque me haces mal, tanto mal que tan sólo recordarte me quema y desear un nosotros otra vez, me deshace... Ya no quiero recordar todo nuestro ayer, porque me duele, me deshace y no quiero permitirme extrañarte ni una noche más, no quiero desear  escuchar de nuevo tu voz o siquiera pensar en volver a tenerte a mi lado.
Te fuíste dejándolo todo inconcluso, ahorrándote las explicaciones, abriendo heridas donde solía haber nada más que caricias. 
No quiero que vuelvas, aunque me muera de ganas, no quiero que regreses, porque ya no quiero quererte. Ojalá que encuentres en alguien más lo que yo no te pude dar, ojalá que yo no te haga falta, que no me extrañes y que me convierta en tan sólo el fantasma de lo que tuviste durante algunos años, pero no vuelvas, porque tú me haces mal, tanto, pero tanto mal.