17/3/15

Entibiame



No le pidas al poeta deprimido que escriba prosas de alegría, tan sólo besale en los labios, en el cuello y acaricia su cabello, juega con sus dedos y entrelazalos a los tuyos, desliza tus manos sobre su piel, entibiale el alma, el cuerpo, la tristeza.

No le pidas al poeta deprimido una sonrisa, mejor robala de entre sus labios, provocala, roza su piel y sientela, acariciala.
Envuelve su cuerpo entre tus brazos, se su inspiración, que de versos tristes pase a prosas tiernas, desvariadas, de amor.
Por lo que yo te pido, me entibies el alma, el cuerpo, las caricias, los pensamientos, los sentimientos, que hoy tengo frío.
Y robame besos, las palabras, el tiempo, el frío, pero nunca las ganas de estar contigo.

Y si quieres, quitamelo todo, empieza por la ropa, los malos ratos, los nudos de mi cabello, las heridas de mis nudillos, pero nunca mis ansias de permanecer contigo. Entibiame hasta quemar, robame la mirada, las lagrimas, la monotonía y endulza mi boca con tu lengua, mis tardes con tu recuerdo y mis noches con pensamientos inundados de ti, como goteras que caen sobre mí.

Robame el aliento, los suspiros, los latidos, robame si quieres hasta los versos, las notas y el sabor de mis besos... Robame por las tardes, por días o durante horas y hazme tuya entre el pálido de tus brazos y los huecos de tus dedos. Entibiame, tocame y quiereme, que hoy, no quiero MAS nadie que a ti.