27/5/15

Un todo



No eres "mi todo", porque mi todo es mi vida, mi felicidad, mis ganas, yo misma.
No eres "mi cielo" porque el cielo está allá arriba, y sin embargo eres una estrella, de esas que iluminan más mis noches.
No eres "todo lo que tengo", porque antes que a ti, me tengo a mí.
Y con esto no digo que no seas importante, porque, debes saber, tú formas parte de "todo eso que amo, valoro y me hace más amena la vida".
Eres parte de esas sonrisas matutinas que nacen al recordarte apenas me despierto. Y aunque no eres todo en lo que pienso, tú eres parte de mis pensamientos y das vueltas en mi cabeza sin darte cuenta. Y eso es más que suficiente para que sepas que te quiero.
Podría vivir sin ti, mas la diferencia es que no quiero. Porque eres una parte de 'mi todo'. De eso que quiero, de eso que más aprecio.
Y yo, no busco ser tu todo, tu pedazo de cielo ni tu única inspiración, pero si busco complementarte un poquito más. Acompañarte, ser parte de 'todo eso que amas de vivir'.
No busco que seamos "uno mismo" porque es de ti y de la libertad de ser quien tú eres de lo que me enamoré y quiero que sigas siendo tú y tan sólo tú.
No quiero ser lo que más ames, porque cuando yo falte serás tú a quien más debas amar. No digo que no me quieras; ámame con locura, quiéreme con harto cariño, pero jamás dejes que ese amor sobrepase el recordar que también mereces amarte a ti.

Te quiero, y cuando te digo que te quiero también te confieso que te amo.




23/5/15

Dependencias emocionales (pensamiento)


Muchas personas confunden el querer a alguien y sentir alegría de estar con esa persona con el "no poder vivir sin ella y no saber que hacer si esa persona les falta", cosa mala y verdaderamente triste puesto que por una o varias razones eventualmente podemos perder a esa persona, ya sea por algo tan simple como alejarse el uno del otro o algo tan trágico como la muerte.
Nunca es bueno ni saludable depender de ninguna persona y pienso que para poder ser feliz con alguien y dar lo mejor de ti, es necesario primero ser feliz contigo mismo, amarte primero a ti y convencerte de cada una de tus cualidades.
La dependencia emocional puede convertirse en algo tóxico que poco a poco convierte una buena relación en enfermiza hasta que se muere. Además, tú eres el único que cargara contigo desde que naces hasta que mueres, por lo que la independencia siempre será primordial.
Por mucho que se ame a una persona, nunca se debe perder esa independencia, no es saludable 'disolverse' con la otra persona para "ser uno mismo". Por muy romántico que suene, la verdad no tiene nada de lindo, ya que eso te obliga a perder tu individualidad y olvidarte por completo de ti.
En estos casos, nosotros mismos somos quienes nos permitimos o nos negamos nuestra propia libertad, y el amor es uno de los sentimientos más hermosos como para marchitarlos con una inutil dependencia que a la larga nos causará mucho daño.

13/5/15

Debate con la muerte

Debatiendo con la muerte; Mi vida ha llegado a su fin, su último soplo ha expirado. Debatiendo con mis miedos, que por darles rienda suelta me tropecé con mis sueños para no vivirlos por ser siempre temerosa.
Debatiendo conmigo misma; ya nada importa, la muerte me llegó, no me lloren, ni me lleven flores. No visiten mi tumba, que nunca estuve ahí. Mi espíritu es libre, se ha ido, tan sólo mi cuerpo se ha quedado aquí, refundido dentro de un ataúd a tres metros bajo la tierra, compartiendo choza con tantos cadáveres más, está bien acompañado. Ya nada le duele...
Y, sobre ello, debato con el dolor; pues las lágrimas se me terminaron una vez que mi corazón se detuvo, lo dejé inconcluso, pero ¿qué más da? Si muerta estoy ya. Atraje la muerte sin querer, ¿... O será que ella me atrajo a mí?
...
Oh, temida muerte, vestida de cuervo, seduciendo con tu beso letal que me consume la vida entera. Te entrego mi cuerpo, mas no mis alas para volar siempre lejos.

4/5/15

Seis de abril.



Me dijo que me amaba...
Era de madrugada, el viento giraba en un vaivén contra mi rostro y nuestras miradas se perdían la una con la otra.
Había un cielo oscuro cubierto de nubes grises y estrellas que escupían luz a la ciudad.
Sus cabellos se movían, bailaban al compás del viento y sus labios me sonreían, me besaban lento.
Sus manos rodeaban mi cintura, como quien ama por primera vez.
Y miramos juntos la ciudad, las luces se movían; brillaban, se apagaban y encendían. Nos abrazamos, mi cabeza sobre su hombro, sus palmas tras mi espalda.
Y nos hablamos con la mirada, con el pensamiento, sin las palabras y nos dijimos tanto sin pronunciar nada.
De pronto, alcé de mis labios un "te quiero" y él, me lo devolvió, libre, sin rodeos, sólo que, en vez de un "te quiero" esta vez fue un "te amo", dulce, sincero, tibio. No supe que decir y un beso le dí.
Y lo leí en sus expresiones, que no esperaba nada a cambio, tan sólo la satisfacción de decirlo por vez primera.


3/5/15

Palabras no pronunciadas



Nunca te dije sobre las veces que te lloré en silencio ni de las noches largas que madrugué por no sacarte de mi mente. Tampoco te dije sobre lo mal que lo pasaba cuando tomaba el bus de vuelta a casa acompañada de los kilómetros y esas malditas 13 horas de distancia. Jamás supiste que al llegar a mi asiento, sin que otros vieran, derramaba un par de lagrimas al encontrarme con la incertidumbre de no saber cuando volvería a verte. Y llegando a casa, el único recuerdo que de ti quedaba se resumía en fotos en las que tú estabas y los momentos que amargos o dulces eran sólo nuestros... Tampoco te dije que por ti, mis cuadernos se llenaban de poesía, ni que aún después de todo lo pasado te volví a soñar durante algunas noches, hasta que me decidí a olvidarte, a olvidarnos.
Y tu recuerdo yacía en mí como las cenizas que no abandonan, pero que impregnan de gris la cabeza.
Me obligué a deshacerme de ti, de tus rasgos clavados en mi mente, de nuestros capítulos vividos, de nuestras huellas dejadas en el otro.
Me obligué a no quererte, a olvidarte, a dejarte atrás, junto a las sobras. Me obligué a mirar hacia adelante, a caminar con los pies heridos, a hacer frente a nuestro último libro que juntos escribimos.

... Y aún si me dicen que fuiste un error, yo creo que fuiste una experiencia más, de esas que a uno le falta por vivir, de esas que duelen, que te recuerdan que del dolor también se aprende.

Y aprendí a olvidar, por que me hacías mal, por que me aferré a ti con uñas y dientes, por que me dolías, por que yo ya no era "yo", sino "nosotros". Te dejé por que olvidé quererme por quererte, olvidé cuidarme por cuidarte, por que me envenené de ti, de mi basta inmadurez en esto que llamamos "el amor".

¿Amor...?
Diría que, sin lugar a dudas es el regalo mas divino y a veces el más terrible que se nos da... El amor puede ser tan subjetivo, tan maleable , pues se transforma en felicidad o en dolor, pero a diferencia de "la materia" si se crea y también se destruye..

No te voy a decir mas mentiras, por ti me perdí, pero hizo falta perderme para poder encontrarme verdaderamente... Y gracias a ti, conocí lo que no quiero, lo que me hace daño. Y si un día te encuentro otra vez, sabré que no fuiste un error, sino una experiencia más, por que después de todo, contigo también aprendí.

Y ... Aún si crees que te odio, aún si crees que me extrañas, no estás en lo cierto, pues tan vil me deshice de ti que todo sentimiento desapareció.
Y no me extrañas a mí, tan solo a lo que fue... Y 'lo que fue' ya tan sólo dalo por una causa perdida que no vale más.

Pensamiento





Me impregnas de deseo bajo las sabanas,
cuando tu sexo me pide a gritos que lo destape.

Se fue

Se llevó consigo hasta el último rastro de su sombra, dejando solo el llano reflejo de su ausencia y llenando de melancolía, la habitación vacía.
Si pudiera describir en suspiros cada momento que yo le añoro, terminaría sin aliento, con los pulmones ahogados en anhelo roto y con el corazón hecho hielo...

Condena



Me pierdo entre el reflejo aperlado de tus ojos,
condenándome a la cárcel adictiva de mirar a través de ellos
y atravezar por sus lagos de miel,
que a ausencia de luz se tornan en un mar negro.


Ella



Quisiera deslizarme sobre la curvatura de tus clavículas y resbalar hasta tu cintura, enredarme entre los nudos de tu cabello y caer sobre tus nudillos en forma de palidas dunas. Quisiera navegar entre el mar verde de tus ojos y acariciar cada alfombra lunar que cubre tu cuerpo de seda.
Quiero divagar entre el negro de tus pupilas y despertar colgando de tu ombligo, morir en un beso y renacer entre los huecos de tus dedos. Me encantaría dibujar con mi lengua cada letra de mi nombre entre tus labios y depositarlo en besos entre los bordes de tus comisuras rosadas.