19/9/15


Tú, tu cuerpo, tus ojos, tu mirada, el brillo que dilata tus pupilas. Tus labios, tus besos, tu lengua dibujando letras sobre mi piel desnuda.
Tus manos, tus caricias, el toque tibio de tus dedos a contrapiel.
Tu manera de mirarme, tu forma de sentirme. Tus palabras, tu voz, tu forma de decir mi nombre.
Tú, tu sexo, tus ganas, tu lujuria, la forma en que me desdibujas toda la ropa...

18/9/15

Musa fantasma



Un deleite es el saborearte entre cada verso escrito aún sabiendo que estás tan ausente. Tú, mi musa que no está más junto a mí, te escribo a ti y a nuestros corazones que aun laten juntos, a distancia, enredados entre las calles y las carreteras. Laten nostálgicos sobre la llanura de nuestros recuerdos y  la tristeza que se nos dispersa dentro, por las venas, recordandolo todo juntos y a la vez tan separados. Mi musa que me dejó vacía, escribiendo historias sobre la más dulce agonía donde me pregunto si a caso fue alguna vez mía.

14/9/15

Miedo



En distintas ocasiones, tú y yo hemos hablado de lo que es el miedo en sí mismo y nos hemos dicho el uno al otro que no es más que una simple limitante que nos impide acercarnos a lo que más queremos...
 Pero... Si te lo confieso, hoy tengo miedo. Sí, tengo miedo de que, algún día, en algún momento, mis palabras se tornen vacías a tus oídos, de que mis poemas ya no sean más que simples palabras bonitas, versos refinados sin ningún significado, que los sentimientos se conviertan en nada más que una vieja costumbre... Porque tengo miedo de que un día a mí te acostumbres, a mis poemas, a mis sentimientos, tanto que te olvides de su verdadero significado.

Y es que, lo que siento por ti, van mucho más allá de las palabras y es por eso que siempre me quedan tan cortas. Es por eso que temo, pero tanto temo  que algún día signifiquen apenas poco o ya nada para ti.



4/9/15

Tiempo pasado



Te llevo en la piel, en los lunares, en las marcas que me dejaste. Te llevo sobre los parpados, entre mis dedos. Te llevo dentro mío, en los pensamientos, en mis latidos. Te llevo en los recuerdos, en los ayeres, en lo que sigue siendo nuestro. Te llevo entre las comisuras, bajo las costillas, entre mis pechos. Te llevo también en las heridas, en el nudo que formas en mi garganta cuando te miro, en mis sueños, en mis noches de insomnio... Y hoy, no sabes lo duro que es creer tenerte sin siquiera hacerlo realmente.