29/11/15

Lazos

La impermanencia de un amor que puede o no acabar algún día, el placer de mirarse a los ojos sin pensar en qué sera de ambos al llegar el mañana, besar los labios del otro sin imaginar que quizá luego esos labios podrían besar unos distintos.
La impermanencia de dos almas que hoy se aman, sin saber si lo suyo será algo fugaz o quizá perpetuo. Tan sólo unen sus lazos al otro y encajan pieza por pieza hasta hacer de lo suyo un rompecabezas, que puede o no algún día romperse, perderse, separarse o simplemente perpetuarse...

26/11/15

Conclusión

-Hablarle es como dialogar con una bomba a punto de estallar. No vas a detenerla hablando, necesitas huir para que no te haga daño.

22/11/15

Dolor

Un agujero en el corazón por dónde se cuela el viento;
un vacío infame que duele hasta los huesos y más en épocas cómo estas de invierno, épocas tan duras de encarar cuando uno se queda con un gran hueco dentro. Y el tiempo sopla a su favor, helando con esto el corazón, enfriando las memorias, doblandolas en turbia nostalgia, esa que llena el vacío, convirtiéndolo en más vacíos infinitos, en tragaluces que duelen, que se clavan y crecen dentro como flores envenenadas...
A eso le llamo dolor. Del más cruel, puro e insensato.

16/11/15

Quién fuera el aire que respiras,
 para probarte, para pasearse por tu boca 
y deslizarse dentro tuyo 
y despues desvanecerse en un suspiro.

Te borré



Te borré de mi lista favorita de canciones, de mis libros preferidos dónde solíamos escribir capítulos nuestros. Te borré también de mis sueños, esos de los que nunca ansiaba despertar y hoy me dedico a olvidar.
Te borré de mis recuerdos, de los besos que siempre quise darte y nunca lo hice y se me quedaron aquí dentro.
Te borre de mis deseos, mismos que aparecían luego de las 12 y antes del amanecer; cuando me volvía 'todo corazón' y 'cero razón'.
Te quité de mi lista de metas por cumplir, de mis pretextos para no llegar a casa a dormir por pasar la noche junto a ti.
Me deshice de ti, de tu fingida inocencia bajo esos ojos que me juraban decir siempre la verdad.
Me deshice de tus manos, de las huellas que dejabas sobre mi piel, de tu esencia que se mezcló tantas veces con la mía bajo la sábana.
Destruí nuestras cartas y poemas, nuestros momentos ausentes, mismos en los que te extrañaba tanto, tanto hasta doler.
Y sin embargo, aquí estoy, escribiéndole al olvido, a una musa que ya no existe, al pasado mismo, que me habla de amores pasados, de dolores pesados...

No sabía amar

Recuerdo cuando amaba sin conciencia, sin cordura o noción del todo, aventandome al vacío sin miedo a caer en este.
Recuerdo cuando creía que esa, mi forma de amar, era la más dulce y sensata, tan eterna y sin restricciones.
La mejor de todas. La más tierna, la más grata. Bonita mentira la que vivía.

Recuerdo cuando dejé de llamarme "singular" para convertirme en un amargo "plural".
Recuerdo haberme olvidado de mí, por recordarlo a él. Recuerdo haberme desvivido por él o para él.
Recuerdo haber sido tan ilusa y tan torpe, tan estúpida a la hora de amar.

Me acuerdo del dolor, del sabor amargo, de los ratos no tan gratos, de los tropezones y las caídas.

Aprendí que mi forma de amar me hataba a la esclavitud, a la libertad condicional, cortandome las alas, porque ya no me servían para volar junto a él sino para restringirme a permanecer con él.

Recuerdo haberme cegado a la realidad, fingiendo que todo se resumía a una perfección tan insensata y nada más.

No sabía amar.

No sabía querer.

... No sabía quererme.

No sabía como era ser verdaderamente amada de vuelta. Pero creía saberlo...

No sabía que para amar, debía comenzar conmigo. Qué para pertenecer a "plural", antes debía ser "singular".

No sabía que NO todo se hace por amor. Qué a veces uno está antes que el otro.


... No sabía amar. Y sin embargo, creía saberlo...

9/11/15

Noviembre


Era un día ventoso de noviembre, caminabamos de la mano sobre el asfalto de calles varias que aún desconocíamos. La ciudad de día nos hacia sentir tan inutilmente pequeños.
Tu mano tomada de la mía danzaban al mismo compás, y tú que hablabas mientras yo divagaba entre los movimientos de tus labios, el timbre de tu voz, el color marrón de tus ojos, las olas que se formaban en tu cabello al soplar el viento. Y tú hablabas, y yo seguía totalmente perdida en ti.
Y de pronto, siento que contigo me vuelvo un enredo, porque me provocas tanto, y tantas cosas que no sabría cómo explicar.
Quiero zarpar entre los lagos marrones de tus ojos, escabullirme entre tus comisuras, dormir junto a ti, despertar en otro sueño a tu lado, deshacer los huecos de tus dedos al abrazarse nuestras manos haciendo un mismo nudo.

Y tú sigues hablando, y yo te escucho, con el sentimiento de no querer detenerte jamás, porque tu voz me es calma, tu voz me encanta. Tú me encantas. Y ¿si ya te lo he dicho mil veces qué? No me canso de repetirlo, de sentirlo, de que te quiera tanto, pero tanto que, total... Me cuesta evadirlo...

1/11/15

Paradoja de amor



¿Recuerdas aquellas veces en las que aún temías que el día en el que por fin te amara jamás llegaría?

Aquellas veces en las que, en el fondo me dolía que tu mirada de pronto se apagara apenas al expresarme tus miedos transformados en palabras agridulces de amor aún no correspondido.

Y sin embargo, hoy y contrario a lo que tantas veces más temías, tú eres, fuiste y mientras esto siga andando, serás el primero en saber que te quiero, que te amo a mi manera, con una fuerza, con una intensidad y una profundidad a la que sólo yo podría sumergirme con total fervor y poner en palabras poéticas; depositar en besos entre tus labios o con miradas perdidas entre el negro de tus ojos... Esos ojos negros tuyos, que por paradójico que suene, iluminan cada molécula de ti y de mí y me permiten mirar más allá de ti, invitándome a probarte, a respirarte, suspirarte, tocarte, enlazarme a ti, enredarme, deshacerme, convertirme en humo y finalmente exasperarme por amarte tanto, tanto... Y sin embargo no quiero dejar de hacerlo.

... Ahhh, si tan sólo supieras...

... Si supieras que todo lo que siento por ti va más alla de lo que puedo expresarte realmente, y que me siento débil ante la fuerza inmensa de este sentimiento; y que no puedo a veces con ello, porque me amenaza con tanto amor, con tantas caricias, tantas tardes, noches, días y momentos que quisiera poder entregarte, tantos abrazos de madrugada mientras dormimos juntos, tantos sentimientos convertidos en poemas que quisiera darte sin reprensión... Tantas maneras de demostrarte cada fibra de lo que siento por ti y sin embargo no me doy a vasto con ninguna y me entristece el no poder hacerlo en su totalidad... Pero a su vez, me hace la persona más feliz existente cuando estoy junto a ti. Es por eso que lo que siento, me hace entrar en la paradoja más hermosa y extraña que alguna vez he sentido por alguien.


Nota mental para mí:

No dejes nunca jamás, que la belleza que habita dentro de ti, tus ganas de vivir, tu alegría, tu sonrisa mueran por ninguna maldita razón, ni la más mínima.

Eres un ave libre, que canta, que es como es porque tiene esa dulce devoción de serlo. Y que eso, NUNCA, NADIE te lo quite.



Esta foto, la tomé un día en el que al estar deprimida, falté a clases. Fue uno de mis peores semestres, por cierto.

 Me pareció una completa lástima y una pena que un ave tan hermosa como esta haya muerto de esa manera, de verdad me pareció algo tan fatal y triste... 
Recordé esta foto luego de mirar mis fotos archivadas de hace algunos meses, y al llegar a esta, me hizo pensar acerca de lo que es la vida misma, que suele ser dura para las almas más bellas y pega golpes tan duros que algunas nunca se recuperan, mueren ahí mismo.
No me gustaría profundizar demasiado sobre mi vida o los temas que habitan en ella constantemente, pero aquel semestre del que hablo fue en verdad uno de los más duros que he vivido; estuve a punto de perder mi carrera profesional y con ello mis ganas de seguir, de levantarme, de mirar hacia adelante.

Siempre he dicho que me tocó vivir una vida bastante extraña, pareciera ser sacada de un cuento mezclado con todos los géneros existentes, haciendo algunos más persistentes que otros pero formando unas formulas tan, pero tan extrañas que me cuesta decir que he conocido al menos a alguna persona en mi misma situación.

No se qué clase de vida me haya tocado vivir ni el porqué, pero hago esta nota mental para mí misma para en un futuro, lejano, cercano o incluso hoy mismo no morir en el intento, para no abatirme, no caer y atorar mis alas entre las púas de cualesquier cosa que intente arrasar conmigo.

Desde que entré en la pubertad, o incluso si es que no me equivoco, desde antes, siempre he sido una persona depresiva, sensible, pero también demasiado extremista... Es decir, o soy demasiado feliz o me siento demasiado triste, y no estoy segura de que sea del todo salubre vivir en una consistencia así de agridulce.

Pero quiero un día mirar atrás y sentirme feliz de que jamás, pese a cuanta mierda haya sucedido, me di por vencida. No quiero, no quiero, pese a mi agria manera de ser.

Quiero seguir siendo el ave que siempre he sido, vivir, no sólo existir o sobrevivir. Volar, imaginar, crear, sentir, no vivir muriendo. Nunca.