1/11/15

Paradoja de amor



¿Recuerdas aquellas veces en las que aún temías que el día en el que por fin te amara jamás llegaría?

Aquellas veces en las que, en el fondo me dolía que tu mirada de pronto se apagara apenas al expresarme tus miedos transformados en palabras agridulces de amor aún no correspondido.

Y sin embargo, hoy y contrario a lo que tantas veces más temías, tú eres, fuiste y mientras esto siga andando, serás el primero en saber que te quiero, que te amo a mi manera, con una fuerza, con una intensidad y una profundidad a la que sólo yo podría sumergirme con total fervor y poner en palabras poéticas; depositar en besos entre tus labios o con miradas perdidas entre el negro de tus ojos... Esos ojos negros tuyos, que por paradójico que suene, iluminan cada molécula de ti y de mí y me permiten mirar más allá de ti, invitándome a probarte, a respirarte, suspirarte, tocarte, enlazarme a ti, enredarme, deshacerme, convertirme en humo y finalmente exasperarme por amarte tanto, tanto... Y sin embargo no quiero dejar de hacerlo.

... Ahhh, si tan sólo supieras...

... Si supieras que todo lo que siento por ti va más alla de lo que puedo expresarte realmente, y que me siento débil ante la fuerza inmensa de este sentimiento; y que no puedo a veces con ello, porque me amenaza con tanto amor, con tantas caricias, tantas tardes, noches, días y momentos que quisiera poder entregarte, tantos abrazos de madrugada mientras dormimos juntos, tantos sentimientos convertidos en poemas que quisiera darte sin reprensión... Tantas maneras de demostrarte cada fibra de lo que siento por ti y sin embargo no me doy a vasto con ninguna y me entristece el no poder hacerlo en su totalidad... Pero a su vez, me hace la persona más feliz existente cuando estoy junto a ti. Es por eso que lo que siento, me hace entrar en la paradoja más hermosa y extraña que alguna vez he sentido por alguien.


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