8/2/15

Inexistente



Que tu manto estelar de pecas no se inunde jamás con el mar verde de tus ojos. Que de tus labios rojos no salga nunca un llano "adiós" lleno de lamentos.
Querida estrella mía, que tu luz nunca se extinga, no dejes nunca de brillar, no dejes de aluzar la penumbra que habita hoy en mi camino apagado.
Bella musa, te pido, que de tus pensamientos no me dejes nunca escapar, que te espero con terribles ansias sobre la cama, sentada mirando hacia la nada, esperando verte cruzar a través del marco de la puerta y tocar tu mano. Y espero a que me lleves lejos de este mundo que cada vez se ahoga un poco mas en la oscuridad humana.
Confundo el estar enamorada de ti, con el querer ser como tu, bella alma, con tu cuerpo bañado de pecas y lunares que me invitan a trazarlos tras la ventana que nos separa de la otra... Confundo la belleza de tu alma y de tu cuerpo con las cicatrices y heridas de la mía, que un día te salvaron de ser tu quien las tuviera dentro.
Me gusta como trazas figuras en el aire con el soplido de tu aliento, como acaricias mis alas que están poco mas rotas, que el camino por el que he tenido que cruzar para intentar tenerte... Pero, intentar no fue suficiente, pues cuando creo que te tengo, vuelas lejos, a otros cielos, desapareces entre la niebla y regresas cuando ves a tu poeta enamorada entristecer, sobre su cama... Teñida de rojo, manchada de heridas, sumergida en lluvia de ojos negros.
Dime que soy tuya, aun cuando no lo soy, dime que no te vas, aún cuando te veo marcharte, mienteme, abrazame, solo bésame.