3/5/15

Palabras no pronunciadas



Nunca te dije sobre las veces que te lloré en silencio ni de las noches largas que madrugué por no sacarte de mi mente. Tampoco te dije sobre lo mal que lo pasaba cuando tomaba el bus de vuelta a casa acompañada tan sólo de los kilómetros y esas malditas 13 horas de distancia. Jamás supiste que al llegar a mi asiento, sin que otros me vieran, derramaba un par de lagrimas al encontrarme con la incertidumbre de no saber cuando te volvería a ver. Y llegando a casa, el único recuerdo que de ti quedaba se resumía en fotos en las que tú estabas y en los momentos que amargos o dulces, eran sólo nuestros... Tampoco te dije que por ti, mis cuadernos se llenaban de poesía, ni que aún después de todo lo sucedido te volví a soñar durante varias noches, hasta que decidí olvidarte, a olvidarnos por completo.
Tu recuerdo yacía en mí como las cenizas que no abandonan, pero que impregnan de gris la cabeza.

Me obligué a deshacerme de ti, de todo rastro clavado en mi mente, de nuestros momentos vividos, de nuestras huellas dejadas en el otro.
Me obligué a ya no quererte, a olvidarte, a dejarte atrás, junto a las sobras de lo que fuimos. Me obligué a mirar hacia adelante, a caminar aun con los pies malheridos.

... Y aún si me dicen que fuiste un error en mi vida, yo creo que fuiste una experiencia más, de esas que a uno le hace falta vivir, de esas que duelen pero que te recuerdan que del dolor también se aprende.

Y así fue que aprendí a olvidar, por que me hacías mal, por que me aferré a ti con uñas y dientes, por que me dolías, porque yo ya no era "yo", sino "nosotros". Te dejé por que olvidé quererme por quererte, olvidé cuidarme por cuidarte, por que me envenené de ti, por mi basta inmadurez en esto que llamamos "amor".

¿Amor...?
Te diré que, sin lugar a dudas es el regalo más divino y a veces el más terrible que se nos da... El amor puede ser tan subjetivo, tan maleable, pues puede transformarse en felicidad así como en dolor puro, pero a diferencia de "la materia" éste si se crea y también se destruye...

No te voy a decir más mentiras, te confieso que por ti me perdí, pero hizo falta tener que perderme para poder encontrar mi verdadero ser... Y gracias a ti, conocí lo que en realidad no quiero, lo que me hace daño. Y si un día te encuentro otra vez, sabré que no fuíste un error, sino una experiencia, por que después de todo, contigo también aprendí.

Y aún si crees que te odio no estás en lo cierto, pues tanto me deshice de ti que todo sentimiento desapareció, aún si fuese alguno malo, y que quede claro que no me extrañas a mí, tan sólo a lo que fuimos, porque hoy no somos más que una simple causa perdida.

Pensamiento





Me impregnas de deseo bajo las sabanas,
cuando tu sexo me pide a gritos que lo acaricie.

Se fue

Se llevó consigo hasta el recuerdo de lo nuestro, dejando sólo el llano reflejo de su ausencia y llenando de melancolía, la habitación vacía.
Si pudiera describir con suspiros cada momento que le añoro, terminaría sin ningún aliento, con los pulmones ahogados en anhelo roto y el corazón hecho hielo...

Condena


Me pierdo en el reflejo de perla 
que divaga libre entre tus ojos,
condenándome a una cárcel 
que me obliga a mirar más allá
y a atravesar por sus profundos lagos de miel,
que a ausencia de luz se tornan en un mar negro...


Ella



Quisiera deslizarme sobre la curvatura de tus clavículas y resbalar hasta tu cintura, enredarme entre los nudos de tu cabello y caer sobre tus nudillos en forma de palidas dunas. Quisiera navegar entre el mar verde de tus ojos y acariciar cada lunar que cubre tu cuerpo de seda.
Quiero divagar entre el negro de tus pupilas y despertar colgando de tu ombligo, morir en un beso y renacer entre los huecos de tus dedos.