11/10/15

Gigante.



¿Cuánto tiempo ha pasado ya desde la última vez que te pensé o que te miré retroceder en el tiempo al divagar entre la cuna de mis recuerdos? Hoy me acordé de ti, al mirar el reloj y el calendario, al darme cuenta de que poco menos falta para que me de cuenta de que ya te he enterrado bajo el polvo del ayer.
Solíamos ser dos gigantes en un mundo de pequeños, dabamos pasos enormes y compartíamos las mismas aficiones. Veo difícil el encontrarte otra vez, a pesar de que eres otro gigante más en este mundo tan minimalista. Quizá me he hecho ya de la vista gorda y me niego a verte de nuevo y de seguir tus huellas.
Solíamos ser iguales en un mundo de desiguales y eramos a la vez el contraste perfecto, tan sólo verde y rojo. Rojo y verde, nuestros colores, nuestra bandera ¿Te acuerdas? Pero hoy no queda más que polvo, tierra, memorias a blanco y negro y un agujero en el pecho.
Nos dejamos cuando solíamos ser dos gigantes que convertían las montañas en pozos, las estrellas en luciernagas de noche, la tierra en barro y lloviamos juntos y nuestros días se volvían más soleados cuando caminabamos tomados de la mano, pero hoy nuestro sol ya no sale más, y entre nosotros, no hay más que un mar de tormentos, gritos de noche y relámpagos que como flashbacks me devuelven a ti sin quererlo en tiempos como estos.
...
Te escribe quien fue alguna vez tu gigante, desde algún rincón del universo, lejos, muy lejos, porque ya no pertenecemos más al mismo mundo, a la misma sintonía.