16/11/15

Quién fuera el aire que respiras
 para probarte, pasearse por tu boca 
y deslizarse dentro tuyo 
para despues desvanecerse en un suspiro...

Te borré



Te borré de mi lista favorita de canciones, de los libros viejos dónde solíamos escribir capítulos juntos,
te borré también de mis sueños, esos de los que nunca ansiaba despertar y que hoy me dedico a olvidar.
Te borré de mis recuerdos, de los besos que siempre quise darte y nunca lo hice.
Te borre de mis deseos, mismos que aparecían luego de la medianoche y se desvanecían sin más al llegar el amanecer.
Te taché de mi lista de metas por cumplir, de mis pretextos para no llegar a casa a dormir por pasar la noche junto a ti.
Me deshice de ti, de tu fingida sonrisa bajo esos ojos que me juraban decir siempre la verdad.
Me deshice de tus manos, de las huellas que dejaste sobre mi piel, de tu esencia que se mezcló tantas veces con la mía bajo las sábanas.
Destruí nuestras cartas y poemas, nuestros momentos juntos, mismos en los que te extrañaba tanto aun teniendote tan cerca y aun así, pasado el tiempo aquí me tienes, escribiéndole al olvido, a una musa que me niego a aceptar que en mi vida ya no existe.

No sabía amar

Recuerdo cuando amaba sin ser lo suficientemente consciente, aventándome a un infinito vacío sin miedo a caer. Recuerdo cuando creía que mi forma loca de amar era la más dulce y sensata, por irónico que esto suene... Decía que mi manera de amar era la mejor de todas. La más tierna, la más grata, la más sana. Bonita mentira la que vivía.
Recuerdo cuando dejé de llamarme "singular" para convertirme en nada menos que  un amargo "plural". Recuerdo haberme olvidado de mí, tan sólo por recordarlo a él. Recuerdo haber sido muy ilusa y torpe, tan inconsciente a la hora de amar.
Me acuerdo del dolor, del sabor amargo, de los ratos no tan gratos.

Aprendí que mi forma de amar me ataba a la esclavitud, a la libertad condicional, cortandome las alas, porque ya no me servían para volar junto a él sino para restringirme a permanecer con él.
Recuerdo haberme cegado a la cruda realidad, fingiendo que todo se resumía en una perfección que no existía.

No sabía amar.

No sabía querer.

... No sabía quererme.

No sabía lo que se sentía ser verdaderamente amada. No sabía que para amar y que me amaran, debía comenzar conmigo misma. Qué para pertenecer a un "plural", antes debía ser "singular".
No sabía que NO todo se hace por amor. Qué a veces uno está antes que el otro.
... No sabía amar. Y sin embargo, yo creía saberlo...