2/1/16

Absentia

No te siento. Tu toque que solía ser tan cálido, hoy se siente como una mano fantasma intentando atravesarme, intentando regresar a aquel lugar donde solías estar, en el pecho, dentro de mi segundero que te dedicaba cada latido, pese a estar un poco descompuesto, pero cada bombeo era tuyo, desde el más rápido y fuerte hasta el más débil y lento.
Y salías de mi reloj del pecho como un "cucú" a cada hora, indicándome que era momento de recordarte de nuevo, de pensarte, como una ciega enamorada, y me sorprendías cada vez más veces pensándote; y no lo sabías pero descomponías poco a poco mi reloj, mis engranes, los hacías ir más rápido o en reversa y yo ni lo sentía, porque contigo el tiempo no existía, contigo podía echar humo por el pecho y no darme cuenta... Hasta que un día, mi corazón se detuvo. Ya no había más latidos tuyos ni horas dedicadas a pensarte, a recordarte y quererte un poco más entre cada "cucú" que me salía del pecho. Descompusiste mi reloj latente con el que solía quererte. Ya no funciona más. Ya no hay más "cucús" o momentos nuestros, porque estás ausente, tanto, tanto,  que mi tic-tac en el pecho no ha podido resistirlo y se me ha descompuesto. Más quizá si regresas, podría volver a funcionar... ¿Y crees que podrías arreglarlo pronto...?

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