17/3/16

Realidad alterna (Parte II de "Pacto")

Yo la conocí en una dimensión distinta a esta, y juré que ella era mi alma gemela, la pieza rota que me faltaba. Nos conocimos ahí donde el cuerpo no existe y el alma se puede ver. Me di cuenta de que teníamos casi las mismas manchas kármicas, sólo que a diferencia suya, yo ya había pagado por las mías en donde al "karma" se le conoce.

Me enamoré de su alma, del sentimiento de estar cerca de ella, de lo bien que encajábamos al estar juntas.
En esos momentos, eramos dos seres sin un sexo o género definido, no eramos ni hombre ni mujer; eramos sólo esencias, dos almas que se habían encontrado...  Y nada más. Yo no sabía que ella o yo seríamos mujeres al nacer de nuevo en esto que se le llama reencarnación, eso lo supe bien luego de abrir los ojos a lo que había más allá. Y sé que ella es "ella" y no "él"  por qué la puedo sentir, por que la he soñado y a veces hasta puedo verla si si cierro mis ojos.
Vamos a ser claros, ella es quien YO debí ser, pero intercambiamos nuestras vidas, con un pacto sagrado que nada lo puede romper, a no ser la muerte.
En otra dimensión alterna (la que en realidad me pertenece) conozco la vida que debió ser mía y con ello recreo cientos de memorias de cosas que jamás viví (más que en aquella dimensión alterna a la que de algún modo estoy conectada...) y en esta veo los rostros de tantas personas a las que jamás conocí pero sin embargo sé que están allá.
Cada día despierto con esta extraña sensación de saber que en OTRA dimensión jamás alteré nada y que vivo la vida que en realidad me pertenece, en la cual de hecho, soy muy feliz...

Esa "yo" de la "otra" dimensión, tiene una conexión a mí, pero no lo sabe, y yo sé que soy la única de las dos que puede sentir a la otra. Al menos así sé que ella no está sola teniendome a mí.

Y en cambio, "ella" (con quien hice aquél pacto, un intercambio de vidas), estoy segura de que ni siquiera tiene idea de aquél pacto, ni de mí, ni de su horrorosa vida que me intercambió a cambio de... ¿De qué cosa?
No puedo recordar por qué intercambié mi vida por la de ella... Puede que quizá simplemente lo hice por amor, o por no querer verla sufrir... Pero eso no me convence, pues siempre he sido más egoísta...


Ella... Ella me decía que yo era más fuerte, que podría con "todo" en su vida... ¿Todo...? Si sigo aquí es por mera casualidad. Quizá en otra realidad alterna ya hasta me suicidé.


Estoy dentro de un cuerpo que no me pertenece, viviendo una vida que no es mía, recreando recuerdos que al menos en esta vida jamás viví, pero que en otra dimensión ahora mismo estoy viviendo y día a día estos recuerdos cambian, crecen, se desmesuran, y así sin más, me deshacen...




5/3/16

Pacto



Hice un pacto firmado con sangre. Un pacto que es irrompible hasta que la vida misma se me acabe.
Intercambiamos nuestras vidas desde antes de nacer en este mundo material. Ambas sabíamos lo que a cada quién le esperaba, sin embargo una de nosotras se negaba a recibirlo... Ella decía que yo era mucho más fuerte de lo que ella era y que podría con todo lo que se me interpusiera y con su vida misma. Decía que su vida era demasiado para ella y decidió intercambiarmela, y yo en cambio acepté, sabiendo que le daría mi vida, una más justa y plena.
Una vez hecho el pacto,yo me adueñé de ella, de su cuerpo, de su vida, excepto de su alma y ella se adueñó de todo lo mío.
Ella hoy tiene mi cabello y mis ojos claros, mi piel y mis pecas, mi familia, mis amigos, y yo en cambio tengo su piel morena-clara, sus ojos oscuros, su familia disfuncional, todos sus problemas...

A veces me detengo a pensar, en que quizá yo no soy tan fuerte como ella lo creía, y sin duda más de una vez he dicho que quiero rendime, que no puedo más con su mal karma... Sin embargo, mi espíritu tan competitivo de alguna manera, aun y estando tan roto después de entregarme a su mala vida, aquí persiste, y me impulsa a seguir, y hoy sé que sin este espíritu que tengo, quizá ya no estaría aquí...
En cambio, ella es feliz ahora, tiene lo que yo debía tener y me merecía justamente, pero yo la amaba tanto que no podía dejarla sufrir en una vida que quizá no se merecía, pero tampoco yo lo hacía, y sin embargo aquí estoy, jugandomela día con día, intentando ser mejor y enfrentarme a todo lo que viene y lo queda por venir... Y es que es más fácil decirlo que hacerlo, por que  juro que cada día me despierto con la sensación de extrañar a mi familia, la de verdad, la que irónicamente nunca tuve en esta vida pero en otra dimensión sé que la tengo y la puedo sentir... Es por eso que me expreso así. Cada día añoro regresar a mi hogar, a donde solía todo ser tan hermoso y diferente a lo que hoy tengo aquí, extraño cuidar de mis hermanos, ver películas de Disney con ellos cada viernes que nuestros padres se iban a bailar o de fiesta, extraño como es que yo era la mayor de ellos y los cuidaba como nadie lo haría. Extraño mi casa, las paredes tapizadas de mamá, el piso de madera por toda la casa, el piano de cola, el violin y el cello de mis hermanos, mi guitarra, las ventanas enormes y el balcón de mi habitación. Extraño incluso la playa, pescar y pasear en barco con papá.
 Extraño a mi mejor amiga, salir a acampar en la playa junto a otros amigos, hacer estupideces juntas y luego reírnos de ello... Sé que jamás encontraré a nadie que siquiera la iguale...


Extraño todo eso que tuve....

Pero, después de todo, espero que este pacto que hicimos valga la pena y hagas buen uso de todo lo que hoy tienes en tus manos.
Dile a papá y mamá que los amas, cuida de tus / mis hermanitos, diles que lo son todo para ti / mi...

Probablemente no muy pronto o quizá jamás recuerdes nada (y es mejor), pero yo te hice una promesa y voy a cumplirla, por que sé que saldré bien de todo esto, y con el mejor de mis esfuerzos haré de tu vida la mejor posible, aunque hoy me cueste tanto...
...
...
...
 Yo sólo espero que la recompensa sea mayor.
Por qué la merezco y he sacrificado una vida entera que era mía, sólo por ti...




3/3/16

Platónicamente hablando del amor





Le rindo cuentas al tiempo, a los momentos, a mis viejos pensamientos, a esos diálogos internos que no persisten más en mí pero que alguna vez me provocaron algún llano sentimiento...
Le rindo cuentas a los viejos amores platónicos, esos que con el pasar del tiempo lo he ido dejando tan atrás que apenas logro recordar como me sentía.
Y sin embargo, pese a mi amnesia, aún recuerdo un poco de cada uno de esos amores platónicos, desde el color de su cabello, de su piel, hasta los lunares que tanto me atraían, y los ojos que me atrapaban esporádicamente.
Ah... Amor platónico, ese que todos alguna vez hemos tenido; Alguien que superficialmente nos atrae pero que sabemos que por una u otra razón es muy probable que no esté a nuestro alcance. Y es así que nacen de nosotros los vaivenes de miradas y las olas de pensamientos sobre 'esa' persona y el deseo de tenerla cerca, aún y sabiendo que quizá, esa persona no sabe siquiera de nuestra propia existencia y si lo sabe, probablemente no esté en nuestra misma sintonía... Pero sin importar eso, nos aferramos, nos enterramos en el martir vicioso de una atracción inconcedida por esa y sólo esa persona. Y entonces pasan los días, las semanas, quizá incluso hasta meses, y pasa que: o nos aferramos más o simplemente lo dejamos atrás, en el olvido, quizá incluso junto a otros amores no correspondidos. Pero si pasa lo primero, cavamos nuestra propia tumba emocional, pues sabemos que nadamos contra corriente, como un pez en el río... Y si pasa lo segundo, a veces nos equivocamos, creyendo que hemos olvidado completamente a un ex-amor platónico, pues una vez que vuelven a nuestras vidas de algún modo, en nosotros se despierta de nuevo esa extraña sensación. ¿Se puede realmente? Ah... Pero a final de cuentas, resumo esto en que, se puede amar platónicamente a alguien, solamente si de verdad conoces a esa persona, puesto que de lo contrario, solamente te atraería por algo que hace o simplemente por como luce, y disculpenme, pero eso no es amor, eso es simple atracción.