3/3/16

Platónicamente hablando del amor





Le rindo cuentas al tiempo, a los momentos, a mis viejos pensamientos, a esos diálogos internos que no persisten más en mí pero que alguna vez me provocaron algún llano sentimiento...
Le rindo cuentas a los viejos amores platónicos, esos que con el pasar del tiempo lo he ido dejando tan atrás que apenas logro recordar como me sentía.
Y sin embargo, pese a mi amnesia, aún recuerdo un poco de cada uno de esos amores platónicos, desde el color de su cabello, de su piel, hasta los lunares que tanto me atraían, y los ojos que me atrapaban esporádicamente.
Ah... Amor platónico, ese que todos alguna vez hemos tenido; Alguien que superficialmente nos atrae pero que sabemos que por una u otra razón es muy probable que no esté a nuestro alcance. Y es así que nacen de nosotros los vaivenes de miradas y las olas de pensamientos sobre 'esa' persona y el deseo de tenerla cerca, aún y sabiendo que quizá, esa persona no sabe siquiera de nuestra propia existencia y si lo sabe, probablemente no esté en nuestra misma sintonía... Pero sin importar eso, nos aferramos, nos enterramos en el martir vicioso de una atracción inconcedida por esa y sólo esa persona. Y entonces pasan los días, las semanas, quizá incluso hasta meses, y pasa que: o nos aferramos más o simplemente lo dejamos atrás, en el olvido, quizá incluso junto a otros amores no correspondidos. Pero si pasa lo primero, cavamos nuestra propia tumba emocional, pues sabemos que nadamos contra corriente, como un pez en el río... Y si pasa lo segundo, a veces nos equivocamos, creyendo que hemos olvidado completamente a un ex-amor platónico, pues una vez que vuelven a nuestras vidas de algún modo, en nosotros se despierta de nuevo esa extraña sensación. ¿Se puede realmente? Ah... Pero a final de cuentas, resumo esto en que, se puede amar platónicamente a alguien, solamente si de verdad conoces a esa persona, puesto que de lo contrario, solamente te atraería por algo que hace o simplemente por como luce, y disculpenme, pero eso no es amor, eso es simple atracción.